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Las sustancias per- y polifluoroalquílicas (PFAS) constituyen una amplia clase de más de 10 000 sustancias químicas sintéticas conocidas por su excepcional resistencia al agua, a los aceites y al calor. Su durabilidad se debe a los fuertes enlaces carbono-flúor, que también las hacen extremadamente persistentes en el medio ambiente, lo que les ha valido la denominación de «sustancias químicas eternas».

Por qué se utilizan los PFAS en los cosméticos

En el sector de la belleza, los PFAS se han valorado por su capacidad para mejorar el rendimiento de los productos. Contribuyen a que las fórmulas sean más duraderas, más suaves, más fáciles de extender y más resistentes a las manchas y a la humedad. Según el informe elaborado por la Asociación de Productos Cosméticos de Estados Unidos ( FDA) a petición de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos ( MoCRA), los PFAS se encuentran con mayor frecuencia en sombras de ojos, productos faciales sin aclarado, delineadores de ojos, polvos faciales, máscaras de pestañas y bases de maquillaje, donde mejoran el acondicionamiento, la textura y la duración.

Entre los PFAS más comunes utilizados en cosméticos se encuentran el PTFE y otros compuestos fluorados que aportan texturas sedosas o forman películas protectoras sobre la piel. Los datos de FDA muestran que hay 51 PFAS añadidos intencionadamente en 1.744 formulaciones cosméticas, lo que supone solo el 0,41 % (a fecha de agosto de 2024) del total de productos cosméticos registrados, lo que indica su uso específico en categorías orientadas al rendimiento.

Por qué los PFAS suscitan preocupación

Aunque ofrecen ventajas funcionales, los PFAS han sido objeto de escrutinio debido a las pruebas de su persistencia en el medio ambiente y su bioacumulación. En estudios toxicológicos más amplios, muchos PFAS se han relacionado con problemas de salud, como efectos sobre el sistema inmunitario, alteraciones endocrinas y un mayor riesgo de cáncer. Su presencia generalizada en el medio ambiente, desde el agua potable hasta el suelo, ha intensificado la atención de las autoridades reguladoras en todo el mundo.

Sin embargo, el informe « FDA » señala que los datos toxicológicos son incompletos en el 76 % de los PFAS más utilizados en cosmética, lo que pone de manifiesto una importante laguna de conocimiento que podría dar lugar a nuevas medidas reguladoras. En la actualidad, solo cinco PFAS están clasificados como «de bajo riesgo para la seguridad» en las condiciones de uso cosmético previstas.

Por qué es importante para el sector de la cosmética

Dado que varios estados de EE. UU. están aprobando prohibiciones y requisitos de notificación para los PFAS añadidos intencionadamente, las marcas de cosméticos deben ahora reevaluar sus formulaciones, reforzar la transparencia de la cadena de suministro y planificar de forma proactiva el cumplimiento de la normativa. Comprender qué son los PFAS y cómo se utilizan es fundamental para orientarse en este panorama normativo en rápida evolución.

A medida que se endurecen las normativas, el asesoramiento de expertos puede ayudarte a reformular tus productos de forma estratégica, garantizar el cumplimiento normativo a nivel mundial y proteger la reputación de tu marca.

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